En realidad han pasado varios meses y siento como si fuese más de un año que no escribo en este blog. Pero es que han pasado tantas cosas dentro de mi desarrollo como madre, esposa y señora de hogar que en realidad el tiempo vuela sin darse uno cuenta.
Les cuento que Isabella tiene ya 14 meses y es una niña muy despierta, ha desarrollado muy bien el habla, pues ya dice palabras a parte de mamá, papá y no, como también: agua, gracias, chao, bye, hola, vamos, bravo! (indicando que hay que aplaudir), tete, wuau wuau (perro), gato, tía (mi hermana), popó (cuando se hizo en el pañal) y pequeñas frases de dos palabras como: se acabó, me caí, se cayó, se fue, ahí está, y más sorprendida aún cuando apenas ayer dijo su primera frase de 4 palabras y fue mientras se tomaba un vaso con agua cuando se quedó mirándonos a mi mamá y a mi y nos dijo “ay! se acabó el agua”. También conoce los números 1 y 2, en fin son pequeñas cosas que tal vez cualquiera podría decir, “¿y qué esperabas?” o “tampoco es para tanto” pero es que ahora comprendo que para una madre los logros de nuestros pequeños siempre son grandes cosas, ahora sé lo maravilloso de esta labor. Lo importante que es ser parte de su formación y que mucho de lo que aprenderá lo hará de ti.
A esta edad que tiene ahora, siento que la estoy disfrutando más, sin desmeritar mi tiempo transcurrido anteriormente con ella, simplemente que a medida que crecen se hace más interesante todo y mucho más divertido. He tenido también la oportunidad de estrechar más mi lazo con ella y cada momento que se encuentra junto a mi lo disfrutamos al máximo, cómo ver videos de música infantil (que le encanta), jugar a armar rompecabezas de números, a meter figuritas geométricas diferentes en su respectivo orificio (y lo hace muy bien), ver Discovery kids abrazaditas en la cama, salir a caminar un rato por las tardes, leerle un cuento etc.
Antes me quejaba por que me tocaba quedarme en casa haciendo el rol de ama del hogar después de haber estudiado una carrera, ahora valoro todo este tiempo y la oportunidad que he tenido de compartir con mi pequeña todos estos momentos y de tener la oportunidad de enseñarle muchas cosas. Pues he visto a muchas mamás preocupadas con hijitos que rondan por la edad de Isabella que me cuentan que sus peques todavía no hacen una cosa o la otra al compararlos con mi hija que es más pequeña (ya ven como somos las mamás) pero lo que siempre les digo es que primero, cada niño tiene su tiempo en hacer las cosas, segundo, la estimulación temprana es muy importante y es lo que tal vez ha ayudado a que mi pequeña se haya venido desarrollando muy bien en motricidad y lenguaje y tercero, no la cantidad, si no la calidad de tiempo que compartimos con ellos es indispensable. Hablarles, hablarles, hablarles y ponerles mucha atención en cada cosita por pequeña que sea es un logro y hay que motivarlos a seguir adelante.




